FORESTAQUA combina sensores, escáner láser y análisis de laboratorio para estudiar el suelo y el arbolado

En FORESTAQUA continuamos avanzando en el estudio de cómo la gestión forestal puede influir en la disponibilidad de agua, el crecimiento del arbolado, el ciclo del carbono y la capacidad de los bosques para responder ante episodios de sequía.

El proyecto, desarrollado por la Universidad de Córdoba, IDAF – Forestry Consulting y Fundación CETEMET, combina la toma de datos sobre el terreno con el procesamiento de información y el análisis posterior de muestras en laboratorio.

Entre las actuaciones que estamos desarrollando destaca la instalación de sensores en el suelo y en los propios árboles. Estos dispositivos nos permiten realizar un seguimiento continuado de diferentes variables y conocer mejor cómo responden las parcelas ante las condiciones ambientales y los tratamientos de gestión forestal aplicados.

Sensores para conocer qué ocurre en el suelo y en los árboles

En las parcelas de estudio hemos instalado sensores de suelo a dos profundidades, 15 y 45 centímetros. A través de ellos registramos la temperatura y la humedad del terreno, dos variables fundamentales para analizar la disponibilidad de agua y su evolución.

Estos dispositivos también recogen información sobre las condiciones atmosféricas, como la temperatura del aire y la humedad relativa. De este modo, podemos relacionar lo que ocurre bajo la superficie con las condiciones ambientales presentes en cada momento.

Además, hemos colocado sensores directamente en los árboles. Estos equipos permiten medir la temperatura y la humedad de la madera, así como el flujo de savia, que nos aporta información sobre el movimiento del agua en el interior del árbol y su respuesta ante diferentes situaciones. La combinación de todos estos datos nos permite comparar la evolución de las distintas parcelas, estudiar las diferencias entre tratamientos y comprender mejor cómo influyen las actuaciones de gestión forestal en el suelo y en el arbolado

Una representación tridimensional de las parcelas

La monitorización mediante sensores se complementa con otras herramientas utilizadas durante los trabajos de campo, como el escáner láser terrestre.


Este equipo emite miles de puntos láser que rebotan sobre los árboles, la vegetación y el terreno. A partir de la información recogida generamos una representación tridimensional de cada parcela, conocida como nube de puntos.


Con ella podemos obtener medidas como la altura de los árboles, el diámetro de los troncos o la posición de las primeras ramas. Posteriormente, procesamos y georreferenciamos estos datos para analizar con precisión la estructura del arbolado y comparar las diferentes zonas estudiadas

El análisis continúa en el laboratorio

Una vez recogidos los datos y las muestras en campo, la investigación continúa en los laboratorios de la Universidad de Córdoba.

A través de la dendrocronología estudiamos el crecimiento de los árboles y analizamos cómo la gestión forestal puede influir en su desarrollo y en su capacidad para afrontar episodios de sequía y otras perturbaciones climáticas.

También trabajamos con muestras de suelo para estudiar los posibles efectos de estas intervenciones sobre el ciclo del carbono. Para ello, separamos la fracción orgánica de la mineral y analizamos el carbono orgánico presente en las muestras.

La integración de la información obtenida mediante los sensores, el escáner láser y los análisis de laboratorio nos permitirá disponer de una visión más completa sobre el funcionamiento de las parcelas forestales.

Con este trabajo buscamos generar conocimiento útil para orientar la gestión de los ecosistemas forestales y mejorar su capacidad de respuesta ante un contexto marcado por la sequía y la menor disponibilidad de agua

FORESTAQUA está financiado por la Junta de Andalucía, Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, en el marco de la convocatoria PLAnd Sequía Andalucía, y cofinanciado por el
Programa FEDER Andalucía 2021-2027

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